
La pandemia de COVID-19 ha impactado cada dimensión de nuestras vidas, siendo, la forma en que trabajamos, una de las que se ha visto mayor y directamente afectada. A causa de que el teletrabajo ha ido ganando espacios en el modo en que se desarrollan las actividades laborales cotidianas, la protección de la información contenida en equipos, móviles, nubes y correos electrónicos, entre otros, se ha convertido en un desafío constante para los desarrolladores de softwares destinados a resguardar los datos de las empresas y usuarios, en general.
Dentro de este contexto, los términos de seguridad de la información y seguridad informática suelen ser usados, muchas veces, indistintamente, refiriéndose a conceptos conectados pero diferentes.
Por una parte, se entiende por seguridad de la información una rama que abarca todos los canales a través de los cuales circula la información y los dispositivos en los que se almacena, ya sean equipos, discos duros o nubes, no restringiéndose al ámbito informático, ya que, también debe proteger los datos respaldados en soporte físico (hoja impresa) y generar un protocolo de seguridad respecto de las personas que manejan información importante para la entidad. Es decir, la seguridad de la información se encuentra a un nivel estratégico en relación a la seguridad informática.
Por otra parte, la seguridad informática se mueve en los niveles tácticos y operacionales y se encarga de implementar acciones mediante un sistema informático, alineadas con la estrategia propuesta por la seguridad de la información, que resguarden la información que circula por canales digitales y se comparte y/o guarda en endpoints, entendida como un activo permanentemente expuesto a distintos riesgos. De la seguridad informática depende el prevenir ataques de hackers, identificar y neutralizar malwares, cifrar los datos como números de cuentas, contraseñas y otros utilizados para pagos, es decir, evitar de todos los modos posibles la fuga de información a través de medios informáticos.
Sumado a lo anterior, la seguridad informática tiene como objetivos desarrollar sistemas predictivos acerca de riesgos, visualizar posibles escenarios en caso de sufrir un ataque de malware y levantar buenas prácticas y protocolos que aseguren, a través del uso de tecnología, los procesos relacionados con la información de modo de fomentar la confianza en la producción, el uso, almacenado, el compartir datos, crear backup y recuperar información perdida.
Protección de identidad y datos

Existen diversos programas destinados a brindar seguridad a la información de una empresa, pero ninguno es infalible debido a que, de manera constante, aparecen nuevas y complejas maneras de interceptar y robar datos, por lo que siempre será prudente utilizar un sistema informático capaz de hacer frente a diversos tipos de amenazas, es decir, complementar distintos softwares que cubran los diferentes frentes.
Entre los sistemas informáticos que cumplen con el propósito de resguardar la información, podemos destacar los siguientes:
Cifrado
Como ESET Endpoint Encryption que a través de una consola remota se cifran discos del sistema, particiones o unidades completas en un solo paso denegando el acceso a éstos a personas y/o equipos ajenos a la empresa.
Prevención de fuga de datos (Safetica)
También conocidos como DLP (Data Loss Prevention), son programas, destinados a evitar la fuga de información de los discos del sistema, particiones o unidades completas, endpoints, redes e, incluso, aquélla almacenada en nubes y correos electrónicos. Crea un entorno o zona protegida para los datos de la empresa, controlando los dispositivos de los colaboradores, de manera de reducir al máximo la posibilidad de fuga de información. Pueden contar con instancias de auditorías como: seguridad, seguridad de flujo de datos, correo electrónico, archivos en Office 365, cumplimiento regulatorio y seguridad en espacios de trabajo. Además, inspecciona contenido, detecta actividades sospechosas, resguarda la información en el Endpoint, protege dispositivos e impresoras, preserva el trabajo remoto, clasifica información de modo avanzado, crea copias ocultas de incidentes, controla el flujo de trabajo, automatiza la seguridad, entre otros.
Seguridad en la nube
Gran parte de la información de una empresa es almacenada en nubes, por razones de fluidez en lo que respecta al compartir y acceder a datos, por lo que, los ataques destinados al robo de información se han concentrado en estas plataformas. Para reforzar la seguridad de la información se han creado softwares como ESET Cloud Office Security especializados en detectar amenazas en las nubes. Estos cumplen con funciones como resguardar los datos compartidos en aplicaciones como Teams y OneDrive, por ejemplo, eliminar correos no solicitados identificando ataques dirigidos a nivel de Exchange Online y alertar sobre incidentes a través de notificaciones. Proveen, además, protección anti-spam, anti-phishing y anti-malware.



